TechCrunch publica documentos privados de Twitter

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Twitter logo / Autor: EnoW

Una nueva bataola se desató en el mundillo de las empresas de Internet y una vez más el periodismo, ahora encarnado en los nuevos medios, quedó bajo la lupa. Publicar o no publicar, esa es la cuestión.

El popular blog TechCrunch publicó en el día de ayer una entrada a modo de teaser, en la que hablan sobre unos documentos privados que pertenecerían a Twitter y que habrían llegado a sus manos a través del hacker apodado Hacker Croll. El hecho ocurrió en mayo pasado cuando Croll logró entrar en las cuentas de varios empleados de la compañía, entre ellas la de su fundador Evan Williams, para luego alzarse con la cuenta de Britney Spears y de otras celebridades.

El mencionado hacker alega haber obtenido documentos confidenciales de todo tipo:  CV’s y entrevistas con aspirantes a puestos en la compañía, lista completa de empleados, contratos privados con Nokia, Dell, Samsung y Microsoft, entre otros;  emails directos con personalidades de la web y de la farándula y grillas de salarios y números telefónicos.

TechCrunch viene publicando estos acontecimientos desde que Hacker Croll lanzó amenazas y después de dos meses de rumores e intrigas, decidieron sacar a la luz parte de esos documentos. Pero antes de hacerlo,  crearon un halo de tensión entre sus propios lectores y los seguidores de Twitter, probablemente como parte de algún juego mediático con fines todavía no muy claros.

Entre ayer y hoy tuvieron en vilo a la red, amagando con que iban a publicar algunas partes que ellos consideran “muy buen material periodístico” y advirtieron que sólo omitirían aquellas que comprometen directamente a los empleados, sea porque se trata de conversaciones que los dejan mal parados o porque no aportan información de interés público. El post en cuestión provocó una reacción en cadena, visiblemente calculada por Michael Arrington y su troupe, en la que lectores del blog y fans de Twitter los criticaron de pies a cabeza y muchos les pidieron abstenerse de hacer esto. Arrington se tomó el trabajo de contestar los comentarios de muchos, pero no se esforzó demasiado en defender su postura, y en la mayoría de los casos usó un tono irónico, como de alguien que sabe mucho más de lo que está comunicando.

Luego de sacudir un poco el avispero, el siguiente paso del plan de TechCrunch fue escribir una especie de manifiesto acerca de por qué ellos consideran que ésta información debe ser publicada. La excusa, bastante bien elaborada por cierto, se basa en justificar que sólo están haciendo la labor periodística por excelencia (dar la primicia) y patean la cuestión ética/moral para quien, en primer lugar, quebrantó la privacidad y la seguridad de Twitter, es decir, Hacker Croll.

En la redada también le cayeron palos a Google como culpable directo del daño ocasionado, ya que aparentemente  los datos sensibles de la empresa del pajarito habrían estado alojados en aplicaciones de la “nube”, las cuales serían Gmail y Google Docs. Aquí se vislumbra un mensaje negativo por parte de TechCrunch hacia esta nueva tecnología, que está cobrando fuerza entre los usuarios, pero que deja bastantes dudas en cuanto a la seguridad y el destino de los datos almacenados.

Acto seguido, ésta mañana temprano, han publicado el primero de los varios documentos confidenciales robados de las entrañas de Twitter. Se trata del proyecto para hacer un programa de televisión basado en los encantos del microblogging.

Hasta el momento no se conocían detalles de cómo sería el crossover de un servicio de Internet como Twitter hacia un medio masivo como la televisión y ahora, gracias a TechCrunch, nos enteramos que se trata de un reality show en el que cuatro equipos de jóvenes emprendedores lucharían para ganarse un premio de 100,000 dólares, valiéndose de la influencia de sus seguidores en Twitter y de su propia ambición para avanzar en el juego, mientras que los usuarios en sus casas seguirían los pormenores del reality a través de los tweets enviados por los integrantes de los equipos.

Mientras los comentarios en las respectivas entradas del blog se apilan con opiniones encontradas, aún no hemos visto cuál será el daño que habrán de ocasionar a Twitter. Lo del programa de televisión fue simplemente un “aperitivo”, según lo que el mismo Arrington escribió ésta mañana.

Se podría decir que TechCrunch se está convirtiéndo en una suerte de TMZ de Sillicon Valley. “Nosotros no nos sentamos a reproducir comunicados de prensa. Nosotros producimos la noticia”, dicen orgullosos. Recordemos que TMZ fue el primer sitio web que anunció la muerte de Michael Jackson. El resto de los medios, en especial los tradicionales como la CNN, no confirmaron hasta que estuvieron seguros de lo acontecido (por cierto, bastantes horas después que TMZ). De esta forma, TMZ pasó a la historia por adelantarse a los popes de la noticias, dando la primicia que luego recorrió el mundo.

TechCrunch es un blog de noticias de tecnología e Internet que goza de muchísima popularidad gracias a que varios de sus artículos  generalmente comienzan siendo rumores y luego evolucionan en hechos confirmados. Este tipo de periodismo conocido como “process journalism” o periodismo de proceso, es un novedoso concepto que se instala especialmente con el advenimiento de los nuevos medios y la posibilidad que brinda un blog o un sitio web (a diferencia de un diario o revista impresos) de actualizar constantemente una noticia que ha salido a la luz previamente.

En torno a este concepto, TechCrunch mantiene una riña pública con sus colegas de  – nada más y nada menos que – The New York Times, y entre los dos se han dado lecciones mutuas de viejo y nuevo periodismo.

¿Y ustedes qué piensan? ¿Hay que publicar los rumores que tienen potencial de convertirse en noticia o se debe esperar a la confirmación oficial para recién publicar?

Uberblogged

Licenciada en Comunicación Social. Trabajando en Social Media, MKT y Comunicación Digital. Blogger.

One Comment

  1. Creo que esto va más allá de información confirmada o no; es una cuestión ética.
    Lo que hizo Hacker Croll es un acto ilícito, que no debería ser “festejado” por nadie, y mucho menos por los medios de comunicación, que al publicar información privada de este estilo aumentan los daños, convirtiéndose en cómplices del ladrón cibernético.

    Saludos! 😀

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