No más “Periodistas Ciudadanos”

Parece increíble pero es verdad: a esta altura de la década (ya casi 2010) en el periodismo continuamos debatiendo y dando vueltas sobre los mismos temas. Hoy le toca el turno al “periodismo ciudadano”. Que sí, que no. Que es, que no es.

Ahora habló, o mejor dicho editorializó “The Digital Journalist”, una revista online de periodistas para periodistas. En su editorial del mes de Diciembre pide por la abolición del término “periodista ciudadano” y se despacha con algunas justificaciones, razonables en su mayoría, pero también cargadas de resentimiento.

Personalmente, no creo en la definición de periodismo ciudadano. Sin embargo, me inclino a pensar que puede existir (y de hecho, existe) una clase de reportero del aquí-y-ahora. Una persona que, sin ser un profesional, es capaz de contar un hecho del que está siendo testigo simplemente por estar allí.

Pero veamos lo que la gente de El Periodista Digital tiene para decirnos, una vez más en “Traducciones que valen la pena”.

Hablemos sobre periodistas ciudadanos.

Existe mucha gente que piensa que se puede reemplazar a los periodistas profesionales.

Periodista ciudadano es un término incorrecto. No existe tal cosa. Existen ciudadanos y existen periodistas. Todos podemos ser alguna de las dos cosas, pero ser llamado periodista implica que eres un profesional. Sea que hayas estudiado periodismo o que te hayas hecho bien de abajo. Los periodistas en general no son bien remunerados, pero sí se les paga. En nuestra opinión, cuando ya te pagan por tercera vez por un artículo que escribiste o una fotografía que tomaste, o un video clip usado en TV, enfrentas la decisión de seguir o no en esto como una carrera. Si te decides a seguir, entonces ahora eres como un pichón de periodista. Aquellos que escriben o fotografían por el mero placer de hacerlo, son amateurs. Que viene del latín, “aquellos que aman hacer”. Sin embargo, esos no son profesionales.

El Periodista Digital, a pesar de que es una revista puramente web, ha adherido a los principios fundamentales del periodismo profesional desde sus comienzos. Las 30,000 palabras de cada edición son sometidas a corroboración de datos, gramática y ortografía por nuestra jefa de redacción, Cecilia White, quien ha trabajado para la Associated Press, el New York Times y El Economista.

Los periodistas profesionales cubren incendios, inundaciones, crímenes, la legislatura y la Casa Blanca todos los días. Existe siempre una línea de fuego o de policía, o de seguridad, o el Servicio Secreto que va a permitirles acceder en tanto muestren credenciales previamente examinadas por los departamentos o agencias afectadas. En la ciudad de Nueva York, por ejemplo, trabajando en un comité del NYPD y NYFD, las organizaciones de noticias completan todos los años solicitudes para pases de prensa. Un periodista experimentado designado por la Asociación de Fotógrafos de Prensa de Nueva York obtendrá esos pases.

Un periodista ciudadano, un amateur, siempre estará fuera de esas líneas. Imaginensé a la Casa Blanca abriendo sus puertas para admitir a cualquiera con un celular con cámara en un evento presidencial.

No verás muchos periodistas ciudadanos dando vueltas por los campos de batalla de Afghanistan. Cuesta mucho dinero solventar el viaje, los equipos, los traductores y demás. ¿Por qué una unidad militar debería “insertar” a un tal periodista ciudadano? ¿Porque piensas que es una buena idea? Equivocado. Cada unidad toma a un fotoperiodista profesional con cierto grado de escepticismo. Debido a que el paso en falso de cualquiera no entrenado en asuntos bélicos pone en riesgo la vida de cada hombre y cada mujer en la unidad, los militares evalúan a esa persona. Por eso es que los periodistas que hacen esto obtienen sus credenciales a través de agencias legítimas. ¿A quién pediría acreditaciones el periodista ciudadano?

Recomendamos abolir el término “periodista ciudadano”. Estas personas pueden llamarse a sí mismos “ciudadanos cazadores de noticias”, pero no es menos apropiado llamarlos periodistas ciudadanos que lo que sería sentarse frente a un juez ciudadano o ser operado por un cirujano de cabeza ciudadano.

A causa de ingresos en baja es que los periódicos, revistas y canales de TV ahora piensan que pueden reemplazar a los profesionales con estos “voluntarios”. Si ese es el caso, esperamos que el próximo paso no sea contratar a “editores” ciudadanos para manejar los medios medios tradicionales, ni ningún otro medio.

Muchos de estos problemas se originaron en la Internet, despreciada durante años por los editores profesionales. Mientras el lado financiero acuchilla presupuestos, estos editores se piensan que pueden abandonar sus ediciones impresas y tener a bloggers escribiendo sin cubrir las noticias del día. Sí, hay un millón de blogs nuevos, pero hay un sólo New York Times. Sin embargo, para continuar su reputación, el Times debe conservar sus tradicionales principios de publicación. Y nosotros también.

Uberblogged

Licenciada en Comunicación Social. Trabajando en Social Media, MKT y Comunicación Digital. Blogger.