Cómo serían los nuevos puestos de trabajo en los nuevos medios

Todos sabemos lo díficil que es insertarse en los medios cuando recién te recibiste, cuando ya pasaron unos años y también ahora, cuando el periodismo y los periódicos se encuentran en plena transformación. Es decir, nunca fue fácil y nunca lo será.

De todos modos, el advenimiento de los nuevos medios está plantando una semilla de esperanza entre los comunicadores y periodistas que apuestan a Internet como plataforma de generación y distribución de noticias. Pablo Mancini, conocido periodista digital argentino, se puso a imaginar cómo deberían ser los nuevos puestos de trabajo en las redacciones online y qué características deberían tener esos empleados. Me resulta muy interesante la reducción a la que ha llegado Mancini, y de la cuál no debe estar muy lejos, ya que tanto los nuevos medios como los dispositivos desde los cuales la gente se conecta para recibir y generar contenido, evolucionan cada vez más rápido y es por ello que quienes desean integrarse al nuevo periodismo, deberían tomar nota de los “nichos” en los cuáles especializarse, para así estar preparados para el cambio.

Según Mancini, los comunicadores 2.0 (o a esta altura ya 3.0) son “conocimiento puro y muy experimentalistas. Es un error pedirles experiencia porque producen innovación”:

Capo en AdSense: Un tipo clave. La publicidad de Google siempre deja dinero, pero si está en manos de un obseso puede mover la aguja de facturación.

MobileMan: Es un periodista inalámbrico. Un hombre de pocas palabras. Piensa en otro soporte y en usuarios muy distintos a los de la Web. Capitaliza los contenidos tradicionales y diseña nuevos y, si es bueno, genera rentabilidad sobre ese reaprovechamiento. Es un comunicador de lo específico y geolocalizador.

Indexante: Hombre araña. Habla otro idioma. Es un traductor editorial que pone a dialogar los productos y servicios del medio con algoritmos y procesos artificiales de posicionamiento y visualización de la información y la marca.

Brigada de arquitectura editorial: Es un trío rompemoldes. Un diseñador Web, un programador y un periodista. En el día a día, tienen cada uno sus tareas pero se agrupan para cuestiones específicas de visualización de la información. Son como el “boxes” de usabilidad. Ahí para el medio a hacer ajustes muy particulares con objetivos concretos. No rediseñan. Agregan, adaptan, modifican.

Data delivery: Es eso. Un diseñador de servicios delivery. Crea nuevos canales para disponibilizar información. (Lo que hizo el Guardian estos días con sus feeds es un claro ejemplo de las tareas que llevan adelante los data delivery). Extrae de la tradicional página Web contenidos para filtrarlos en nuevos soportes y formatos. Habita el laboratorio de los contratos de lectura.

Los títulos son llamativos y el trabajo super específico, todo un desafío. Sin embargo, la pregunta inevitable que surge es: ¿de dónde sale tamaño perfil? ¿es un Comunicador o un Ingeniero en Sistemas? ¿es un licenciado en Publicidad o un licenciado en Computación? ¿Adónde se forma el periodista, el comunicador de los nuevos medios?

Haciendo un relevo local me doy cuenta que existen muy pocas universidades en la ciudad de Córdoba ofreciendo actualmente formación (posgrado, diplomado, maestría) para la horda de estudiantes, recibidos o ya consolidados comunicadores/periodistas que desean y deben capacitarse.

En lo que va del presente año, solamente el Colegio Universitario de Periodismo está dictando una especialidad en Periodismo Digital y la Universidad Blas Pascal, un posgrado en Marketing Digital.

Uberblogged

Licenciada en Comunicación Social. Trabajando en Social Media, MKT y Comunicación Digital. Blogger.